Provoleta a la parrilla
Provolone fundido a la llama con orégano y un hilo de oliva. El arranque de todo buen asado.

Provolone fundido a la llama con orégano y un hilo de oliva. El arranque de todo buen asado.

Jamón crudo, salame, quesos y aceitunas. Para arrancar picando entre todos.

Masa criolla y carne cortada a cuchillo. Jugosas, como las de antes.

El más pedido de la casa. A punto, con su costra dorada y papas a la española.

Fina, sabrosa y bien jugosa. Para muchos, el mejor corte de la parrilla.

Tira ancha a fuego lento, dorada por fuera y tierna por dentro. Puro asado uruguayo.

Grueso y marmolado, sellado a la brasa. Va con reducción de Tannat.

A la estaca, lento sobre las brasas. Tierno, con su piel dorada y romero. Sugerencia del parrillero: pedilo rosado.

Rellenos a mano, con salsa rosada de la casa.

De papa, livianos, con estofado de carne cocido al mediodía.

Pasta fresca del día con tuco a fuego lento. Abundante, como tiene que ser.

El clásico: bizcochuelo, crema, duraznos y merengue. Un cachito de Paysandú en Punta.

Flan de huevo de verdad, con dulce de leche y un toque de crema.

Brownie de chocolate apenas tibio con una bocha de crema americana.

Nuestro tinto de la casa. Cuerpo y carácter, como manda el Tannat uruguayo.

Vino blanco bien frío con frutas de estación. El trago del verano en la costa.

Pinta tirada, rubia o roja. Bien fría para la sobremesa.

Lata 354 ml. Preguntá los sabores del día.

Botella 500 ml, con o sin gas.
